{"id":4811,"date":"2025-02-09T17:02:38","date_gmt":"2025-02-09T22:02:38","guid":{"rendered":"https:\/\/elcuyabranpost.com\/?p=4811"},"modified":"2025-02-09T17:02:38","modified_gmt":"2025-02-09T22:02:38","slug":"el-dia-que-toque-a-un-leon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elcuyabranpost.com\/index.php\/2025\/02\/09\/el-dia-que-toque-a-un-leon\/","title":{"rendered":"El d\u00eda que toqu\u00e9 a un le\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p style=\"font-size:22px\">Crec\u00ed con muchos miedos diferentes. Cada d\u00eda iban sum\u00e1ndose nuevos o simplemente fui aprendiendo a vivir con los antiguos. Cuando era chico ten\u00eda miedo a quedarme solo, pasaba incontables horas metido debajo de la cama cuando mis padres ten\u00edan que salir y me dejaban con la compa\u00f1\u00eda del televisor. Ya m\u00e1s grande, comenz\u00f3 el miedo al rechazo, cosa que me hizo ser un ni\u00f1o t\u00edmido que no hablaba mucho; segu\u00ed sumando miedos: alg\u00fan animal, <em>aliens<\/em>, al fin del mundo. Unos se iban, otros nuevos llegaban, y algunos simplemente segu\u00edan, pero dejaban de importar. Mi mayor miedo desde siempre ha sido que de alguna forma se llegase a restringir algo a lo que llamaba libertad.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:22px\">Al final del colegio y hasta llegar al inicio de los 20\u2019s todos los muchachos de mi pa\u00eds compartimos un miedo en com\u00fan: el servicio militar obligatorio. Pues esto implicaba tener que pasar uno o dos a\u00f1os encerrado en una instalaci\u00f3n militar siendo reducido a ser una simple pieza de ajedrez a la que un pe\u00f3n cualquiera, pero con mejor sueldo, pod\u00eda enviar a hacer cualquier cosa, por m\u00e1s poco digna que \u00e9sta resultara. De todo eso, lo que tem\u00eda era el tener que pasar todo ese tiempo sin la posibilidad de salir a donde quisiera con el reducido grupo de amigos con los que andaba en esos a\u00f1os. Era normal para nosotros, un d\u00eda despu\u00e9s del colegio, que tom\u00e1ramos nuestras bicicletas, a las cuales les hac\u00edamos toda la mec\u00e1nica nosotros mismos, y parti\u00e9ramos con rumbo desconocido. El Perro, el Mocho, el Medias, el Gordo, el C\u00f3ndor y el Cabez\u00f3n (este \u00faltimo era yo) pasamos innumerables tardes, sucios, cansados, sudados y con un costal lleno de pl\u00e1tanos, naranjas, guayabas y otras cosas que \u00edbamos recogiendo de las fincas por las que nos perd\u00edamos. Era una libertad de la que no \u00e9ramos conscientes en su momento.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:22px\">En esos d\u00edas los militares iban en camiones recorriendo la ciudad, buscando j\u00f3venes desprevenidos para pedirles papeles y si estaban peligrosamente cerca a los 18 a\u00f1os y no ten\u00edan la libreta militar comprada, subirlos como ganado a su cami\u00f3n y condenarlos a pasar ese tiempo sin identidad, viviendo cosas que ni ellos mismos se atrev\u00edan a contar. Yo he visto lo que hace la violencia en el ser humano, he tenido que visitar m\u00e1s veces de las que quisiera a familiares cercanos en la c\u00e1rcel, nunca quise estar expuesto a sus diferentes tipos. Para m\u00ed no hab\u00eda mucha diferencia entre esta reclusi\u00f3n y la de las c\u00e1rceles. Mala alimentaci\u00f3n, maltratos f\u00edsicos y psicol\u00f3gicos, exposici\u00f3n a condiciones inhumanas, todo igual.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:22px\">De mi grupo de amigos, el Medias y el Gordo fueron los cobardes (o sensatos, nunca supe qu\u00e9 palabra era mejor para describirlos) que no se presentaron el d\u00eda que los militares citaron a todos los estudiantes hombres de \u00faltimo grado de colegio a presentarse en el Coliseo del Caf\u00e9, un lugar con \u00ednfulas de ovni muy ic\u00f3nico en mi ciudad. Los otros 4, junto al resto del sal\u00f3n s\u00ed nos presentamos. La cita fue muy a las 6 am. Llegamos muy puntuales, hac\u00eda fr\u00edo, nos pusieron en una fila en la que nos tuvieron por 5 horas y en las que nuestro \u00fanico entretenimiento era ver una secci\u00f3n muy peque\u00f1a del montaje de un circo que estaban haciendo en el lote de frente.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"682\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/elcuyabranpost.com\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/family-6038920_1280-1024x682.jpg?resize=1024%2C682&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-4812\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/elcuyabranpost.com\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/family-6038920_1280.jpg?resize=1024%2C682&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/elcuyabranpost.com\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/family-6038920_1280.jpg?resize=300%2C200&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/elcuyabranpost.com\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/family-6038920_1280.jpg?resize=768%2C512&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/elcuyabranpost.com\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/family-6038920_1280.jpg?w=1280&amp;ssl=1 1280w\" sizes=\"(max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p style=\"font-size:22px\">Finalmente, nos dejaron entrar a ocupar un espacio en las gradas del recinto. Dentro de este se sent\u00eda un ambiente de campo de concentraci\u00f3n. Hac\u00eda fr\u00edo, ten\u00edamos hambre, hab\u00eda filas y filas de j\u00f3venes entre 15 y 20 a\u00f1os de edad a los que los menores de 16 los enviaban por un camino, que en ese momento era un misterio. A los de 17 a\u00f1os o m\u00e1s los enviaban por otro camino que era el que conoc\u00edamos, pero no por eso era m\u00e1s deseable.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:22px\">Ese segundo camino, menos misterioso, era un pabell\u00f3n en el que llevaban grupos de 20 o 30 j\u00f3venes para ponerlos en fila, unos frente a otros, los hac\u00edan desnudar, los dejaban un tiempo as\u00ed mientras los patrullaban un par de soldados, para finalmente, ser inspeccionados por un m\u00e9dico que les palpaba los test\u00edculos con un guante y despu\u00e9s, con esa misma mano, les hac\u00eda bajar la lengua. Nunca se cambi\u00f3 ese guante en todo el d\u00eda. Yo, que era menor de 16 a\u00f1os, tuve la fortuna, despu\u00e9s de pasar todo el d\u00eda all\u00e1, de haber sido enviado por el camino desconocido, el cual consist\u00eda en llenar un formulario y salir del coliseo por el costado en el que estaban ensamblando el circo.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:22px\">Al salir de este, con lo primero que me cruc\u00e9 ya muy a las 5 de la tarde, fue con un atardecer enrojecido que iluminaba de forma on\u00edrica la jaula de los leones. No s\u00e9 si por el hambre, el fr\u00edo o las horas de reclusi\u00f3n de lo que en mi cabeza era un campo de concentraci\u00f3n, pero recuerdo esa imagen como una de las m\u00e1s potentes de mi vida. Me acerqu\u00e9 a esta los animales sin preguntar si pod\u00eda o no. No hab\u00eda ning\u00fan obst\u00e1culo que me impidiera llegar a ellos. Cuando estaba a menos de medio metro de ellos, toqu\u00e9 la pata y cruc\u00e9 la mirada con un le\u00f3n joven, triste, delgado, hambriento, cansado. Hab\u00eda tanta frustraci\u00f3n en esos ojos, sent\u00ed su deseo de libertad, hab\u00eda visto esa tristeza antes en las c\u00e1rceles, en los muchachos que hac\u00edan servicio militar obligatorio, en las personas encerradas en la violencia. Ese fue el primer momento que tuve conciencia de la libertad que ten\u00eda. Fui consciente de mi libertad para subirme a mi techo a disfrutar un atardecer, de la libertad de disfrutar la lluvia tocando mi cara, de la libertad de poder salir a caminar sin rumbo. Fui consciente de que podr\u00eda salir a conocer el mundo. En ese momento comenz\u00f3 mi sue\u00f1o de llegar a lugares a los que mi ni\u00f1o interno pensaba que eran imposibles.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:22px\">\u00bfSpoiler? Lo logr\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"347\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/elcuyabranpost.com\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/Comunicador-social-y-periodista-1.png?resize=1024%2C347\" alt=\"\" class=\"wp-image-4253\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/elcuyabranpost.com\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/Comunicador-social-y-periodista-1.png?resize=1024%2C347&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/elcuyabranpost.com\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/Comunicador-social-y-periodista-1.png?resize=300%2C102&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/elcuyabranpost.com\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/Comunicador-social-y-periodista-1.png?resize=768%2C260&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/elcuyabranpost.com\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/Comunicador-social-y-periodista-1.png?resize=1536%2C520&amp;ssl=1 1536w, https:\/\/i0.wp.com\/elcuyabranpost.com\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/Comunicador-social-y-periodista-1.png?w=1920&amp;ssl=1 1920w\" sizes=\"(max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p style=\"font-size:22px\"><em>-Las opiniones ac\u00e1 expresadas son responsabilidad del columnista y no representan exactamente la l\u00ednea ideol\u00f3gica del medio de comunicaci\u00f3n.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:22px\"><em>-Las im\u00e1genes fueron tomadas de Pixabay.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Crec\u00ed con muchos miedos diferentes. 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