El cambio climático, el relevo generacional y la privatización de las semillas está poniendo en riesgo la soberanía alimenticia. Que sigamos accediendo a frutas y verduras a través de los supermercados, puntos de venta y tiendas de barrio no quiere decir que el peligro no es latente; hoy más que nunca volcar la mirada a acciones alternativas y comunitarias como los mercados campesinos, intercambio de semillas y empezar a probar alternativas como los hongos y las Plantas Alimenticias Nativas No Convencionales es vital para garantizar que sigamos teniendo alimento para nuestras familias y nuestro territorio.
Por eso resulta de gran interés la propuesta que tendrá lugar en Calarcá este 14 de noviembre: el Gran Festival Fungi y PANNC, “que unirá dos universos súper importantes que unen la vida con el planeta. Somos pioneros en la investigación en PANNC y quisimos unirlas con los hongos, que es un reino muy poco estudiado y con gran diversidad en medicina, en alimento, en sistemas ecosistémicos. Uno no puede vivir sin el otro, y encontramos debajo de la tierra ese gran micelio que se relaciona muy bien con las plantas. Entre los dos se ayudan para tener una vida óptima en los ecosistemas y quisimos traer a colación ese intercambio”, explica Angie Katherine Velasco, subdirectora de Educación Ambiental del Jardín Botánico del Quindío, la sede de este evento.
En la realización de esta jornada se le unen la alcaldía de Calarcá, la Universidad de San Buenaventura y su proyecto ‘PANNC para las Paces’, el Museo del Oro Quimbaya del Banco de la República, el grupo de Micólogos de Colombia, Casa Fungi House y Pannc Colombia: organizaciones y colectivos que representan la punta de lanza en la investigación de estas especies, tanto desde la perspectiva biológica como en su aprovechamiento y los aspectos culturales en torno a su conservación y uso. Es decir, la agenda académica puede ser de las más completas tanto para el conocedor como para el curioso: si hablamos de un entorno quindiano, e incluso de la cuenca del río Cauca, el encuentro de estas voces puede representar un hito poco accesible en la literatura existente.

Para que se agenden
-Ampliamos los horarios del Jardín para el día del festival, buscando que sea un plan familiar, y podamos experimentar la ciencia y la investigación en campo, disfrutar de las PANNC y conocer la vida nocturna de los hongos- aclara.
Y es que, por un valor de tan solo 15.000 pesos, se podrá hacer un recorrido diurno por los senderos desde las 6:00 hasta las 10:00 de la mañana con la guía de Tatiana Sanjuan, una de las autoridades nacionales en micología –que no tiene que ver con micos sino con hongos. No nos odien, el mal chiste puede ser una valiosa aclaración-. Mientras tanto a las 9:00 a.m. se abrirá el festival, que se extenderá hasta las 5:00 p.m. con una agenda académica orientada por 5 investigadores: la misma Sanjuan, el cofundador de La Honguera BioTech y de Micelio Bio, Santiago Jaramillo Mejía; la puertorriqueña Licia García Vergara, antropóloga que se ha dedicado a estudiar los sistemas alimentarios; Jean Pier Londoño, fotógrafo e investigador del reino fungi y fundador de Fungi House; Judy Briceño Castro, directora general del BioMuseo de la Papa Nativa; Carlos Alberto Castaño, director del proyecto PANNC para las Paces; y Juan Pablo Alzate Pineda, chef investigador en esta última iniciativa.

-No solo habrá agenda académica, porque tendremos una muestra comercial con productores y comerciantes de estos productos y también de artesanías. Tendremos una feria gastronómica PANNC. Y habrá música, baile, juegos para niños. Una vez lleguemos a las 5:00 de la tarde se iniciará el segundo recorrido micológico- añade Velasco.
-¿Por qué hacer un recorrido diurno y otro nocturno para ver hongos?
-Hay especies que no se comportan igual, o que no se pueden apreciar bien de día. Algunos tienen algún comportamiento luminiscente. Queremos brindar una mirada más general sobre estas especies.
Pero ojo, si las piernas no dan para los recorridos, existe otra tarifa que te da acceso solo a las charlas, la muestra comercial y los espectáculos. La cosa queda así: para todo el paquete hay que pagar 15.000 pesos. Si no quieres hacer los recorridos, la entrada queda en tan solo 5.000 pesos. Y los niños menores de 12 años ingresan gratis.

Un respirito para nuestro Jardín Botánico
Aparte del interés científico y el hecho de que se convierte en un plansote para el sábado, el festival reviste de otro punto bastante importante y tiene que ver con las dificultades por las que atraviesa el Jardín Botánico del Quindío, el único centro de ciencia en el departamento, categorizado como tal por el Ministerio de Ciencia.
-Actualmente pasamos por una situación compleja. Es un reto porque después del terremoto el turismo en el destino ha caído un montón, y como el Jardín es una ONG privada que no recibe ninguna ayuda gubernamental, se ha visto afectado. La invitación es para que nos encontremos en este festival, pero que luego nos visiten en otras fechas, para que vengan a conocer este gran bosque.
El portafolio que me muestra es amplio y diverso: Además del turismo de naturaleza, la institución cuenta con ocho programas educativos para poblaciones como adulto mayor o primera infancia, además de iniciativas como las Vacaciones Científicas o la atención a los clubes de ciencias; presta el servicio de pasadías o celebraciones de días especiales para las empresas; tiene un vivero que vende especímenes; tiene a su cargo el Bosque de Mil Guayacanes, para la conservación de la memoria de seres queridos que han desaparecido; hay actividades para el avistamiento de aves y para el servicio de liberación de mariposas; y tiene a la venta productos como los libros escritos por el presidente de la organización, Alberto Gómez Mejía.
-Tenemos también salones especiales para matrimonios, cumpleaños y otros eventos. Es un centro de ciencia totalmente completo que no solo sirve para el turismo de naturaleza o como comercialmente nos conocen como el mariposario, sino que detrás de esto hay grandes programas, a los cuales si se unen nos ayudarían.

-¿Han pensado en una especie de abonados para obtener el acceso durante todo el año?
-Estamos tejiendo la idea de una membresía anual para tener acceso a todos los productos del jardín. Es algo que está en gestación. La idea es que los quindianos tomemos consciencia de lo que hace el Jardín Botánico del Quindío y lo que vale, al ser el pulmón de Calarcá, y un corredor biológico para plantas y animales, incluyendo los que tienen categoría de amenaza. Hay que entender que los bosques y los cascos boscosos nos ayudan a regular el clima, apreciar nuestro entorno. Debemos conservar este patrimonio.
Mientras sale a la venta la membresía –que buen regalo de cumpleaños…- la invitación está para dejarse atender este 14 de noviembre y descubrir lo que nos deparan tanto las especies vegetales que conservamos en el inconsciente -como la pringamosa, el bore, la guasca, la achira, el pepino para rellenar o la calabaza victoria- como los hongos con los que contamos sin que nuestra cultura ayude para hacerlos más populares, más allá de champiñones, orellanas o shiitakes empacados en icopor en un refrigerador de un supermercado.

Nota muy importante
El lunes 9 de noviembre en el Museo de Oro Quimbaya a las 3:00 de la tarde, Judy Briceño Castro dictará una conferencia sobre papas nativas en el Museo Quimbaya con entrada libre… puede ser un buen aperitivo. Para consultar la programación, recomendamos ingresar a las redes del Jardín Botánico del Quindío.
